Partes del cerdo ibérico: anatomía y cortes nobles

Del cerdo ibérico se aprovecha prácticamente todo: las extremidades se curan como jamón y paleta; del despiece fresco salen los cortes nobles (presa, secreto, pluma, solomillo y lomo) y los nuevos favoritos de la brasa (lagarto, abanico y damas); y piezas como la carrillera, la papada o el castañuelo protagonizan los guisos tradicionales. Su calidad nace de la grasa infiltrada rica en ácido oleico, fruto de la genética, la bellota y el ejercicio en la dehesa.