Alcachofas con jamón ibérico: receta de temporada fácil

Para hacer alcachofas con jamón para 4 personas necesitas 12 alcachofas, 100 g de jamón ibérico, 2 dientes de ajo, AOVE, vino blanco y sal. Limpia las alcachofas hasta dejar los corazones, cuécelos unos 15 minutos en agua con sal, saltéalos con el ajo laminado y deja evaporar el vino. El jamón se añade al final, con el fuego apagado, para que el calor residual temple su grasa sin endurecerlo. Al horno: 190 °C unos 25 minutos y el jamón, fuera del horno.
AOVE: cuál elegir para tomar en crudo, cocinar y freír

El AOVE (aceite de oliva virgen extra) no sirve igual para todo. En crudo lucen más los aceites intensos o de cosecha temprana, con frutado, picor y amargor; para guisos y asados basta un perfil equilibrado, porque el calor atenúa los aromas; y para freír, el AOVE funciona bien si controlas la temperatura y no dejas que humee. Al comprar, busca la denominación «aceite de oliva virgen extra», la variedad, la fecha de cosecha y un envase que lo proteja de la luz.
Tipos de queso según la leche: oveja, cabra o vaca

Los tipos de queso según la leche son tres de leche pura (oveja, cabra y vaca) más los de mezcla. El de oveja es el más intenso y persistente, con textura densa o mantecosa cuando está curado; el de cabra tiene una acidez marcada y notas frescas; el de vaca es el más suave y láctico. La maduración pesa tanto como la leche: un queso tierno será siempre más suave que uno curado o viejo de la misma leche. En una tabla, empieza por la vaca y termina por la oveja.
Cómo colocar el jamón en el jamonero: guía paso a paso

Coloca el jamón con la pezuña hacia arriba si se va a consumir en pocos días (se empieza por la maza, más jugosa) y con la pezuña hacia abajo si va a durar semanas (se empieza por la babilla, más curada, para que no se seque). Para montarlo: soporte limpio y estable, caña en el aro superior sin apretar del todo, presión hacia abajo para clavar el pincho de la base y apriete final. Antes de cortar, comprueba que ni la base ni la caña se mueven.
¿Jamón o paleta ibérica? Diferencias reales y cuál elegir

El jamón ibérico sale de la pata trasera y la paleta ibérica de la delantera. El jamón es más grande, rinde más carne limpia, cura más tiempo y tiene un sabor más complejo; la paleta es más pequeña, más intensa y más difícil de cortar por el omóplato. Ninguna es de peor calidad: la raza y la alimentación mandan. Elige paleta si sois pocos en casa; elige jamón para eventos y consumo rápido.
Tipos de jamón: bellota, cebo de campo o cebo, cuál elegir

La Norma de Calidad del Ibérico (Real Decreto 4/2014) distingue tres tipos de jamón ibérico según la alimentación del cerdo: de bellota (bellotas y pastos en montanera, precintos negro o rojo), de cebo de campo (piensos y recursos naturales al aire libre, precinto verde) y de cebo (piensos de cereales y leguminosas en granja, precinto blanco). Para acertar: bellota para ocasiones especiales, cebo de campo como equilibrio calidad-precio y cebo para el consumo diario.
Aceituna picual: por qué es la reina del AOVE

La aceituna picual, originaria de Jaén, da los AOVE más intensos y estables: amargor y picor positivos, notas verdes de hierba recién cortada y gran resistencia a la oxidación. Frente a la suavidad de la arbequina, es la elección ideal para guisos, frituras y consumo en crudo con carácter, y aporta cuerpo y estructura a los coupages.
Embutidos ibéricos: tipos y diferencias que debes conocer

Los tipos de embutidos se clasifican por elaboración (curados, cocidos y frescos) y por la pieza de partida: picados, como el chorizo y el salchichón, o embuchados, como el lomo. Guía con los ibéricos al detalle.
Propiedades del jamón ibérico: beneficios de un manjar

El jamón ibérico aporta proteínas de calidad, ácido oleico —la misma grasa monoinsaturada del aceite de oliva— y micronutrientes como hierro, zinc y vitaminas del grupo B. Consumido con moderación (una ración orientativa de 40-50 g), encaja en una dieta variada y equilibrada; conviene moderarlo en casos de hipertensión o dietas bajas en sodio por su contenido en sal.
Croquetas de jamón ibérico: receta cremosa paso a paso

Para unas croquetas de jamón ibérico cremosas: infusiona 1 litro de leche entera con un hueso de jamón, prepara un roux con 90 g de grasa mixta (mantequilla y AOVE a partes iguales) y 90 g de harina, cuece la bechamel 15-20 minutos e incorpora 150-200 g de jamón picado al final. Deja reposar la masa en la nevera de 8 a 12 horas, reboza en harina, huevo y pan rallado, y fríe en tandas pequeñas en aceite a unos 180 ºC. El resultado: interior fundente y una costra fina y crujiente que no se rompe.