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Jamón Ibérico Loncheado en Sobres al Vacío

Jamón ibérico loncheado a cuchillo y a máquina, envasado al vacío en sobres de 100 g en el momento del corte. Todo el sabor de nuestros jamones de cebo, cebo de campo y bellota 100% ibéricos, listo para abrir y servir: sin jamonero y sin mermas, conservando intactos el aroma y la textura de la pieza recién cortada.

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Nuestra selección de jamón ibérico loncheado

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Superior Taste Award

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Jamón loncheado a cuchillo o a máquina: ¿cuál elegir?

El corte a cuchillo lo realiza un maestro cortador respetando la veta y el grosor tradicional: lonchas finas e irregulares que liberan más aroma, ideales para degustar tal cual. El corte a máquina ofrece lonchas uniformes y algo más económicas, perfectas para bocadillos, tostas y cocina.

En ambos casos loncheamos la pieza bajo pedido y la envasamos al vacío en el momento, para que llegue a tu casa como recién cortada.

Jamón envasado al vacío: cómo conservarlo y cuánto dura

Un sobre de jamón envasado al vacío se conserva hasta 3 meses en el frigorífico sin perder propiedades. Una vez abierto, lo ideal es consumirlo en 24-48 horas.

Truco de maestro jamonero: saca el sobre de la nevera 30-40 minutos antes de servirlo —o sumérgelo cerrado 5 minutos en agua tibia— para que la grasa recupere su brillo y todo su aroma.

Preguntas Frecuentes

Artículos de interés

Imagen que representa propiedades del jamón ibérico

Propiedades del jamón ibérico: beneficios de un manjar

El jamón ibérico aporta proteínas de calidad, ácido oleico —la misma grasa monoinsaturada del aceite de oliva— y micronutrientes como hierro, zinc y vitaminas del grupo B. Consumido con moderación (una ración orientativa de 40-50 g), encaja en una dieta variada y equilibrada; conviene moderarlo en casos de hipertensión o dietas bajas en sodio por su contenido en sal.
Croquetas de jamón ibérico recién hechas sobre mármol blanco, con el sobre de loncheado de jamón RH Gourmet y la botella de aceite de oliva virgen extra RH Gourmet al fondo

Croquetas de jamón ibérico: receta cremosa paso a paso

Para unas croquetas de jamón ibérico cremosas: infusiona 1 litro de leche entera con un hueso de jamón, prepara un roux con 90 g de grasa mixta (mantequilla y AOVE a partes iguales) y 90 g de harina, cuece la bechamel 15-20 minutos e incorpora 150-200 g de jamón picado al final. Deja reposar la masa en la nevera de 8 a 12 horas, reboza en harina, huevo y pan rallado, y fríe en tandas pequeñas en aceite a unos 180 ºC. El resultado: interior fundente y una costra fina y crujiente que no se rompe.
Jamón ibérico RH Gourmet en malla negra sobre un jamonero moderno, con el corte protegido por un paño de algodón para su conservación

Cómo conservar el jamón ibérico para que dure perfecto

Un jamón entero se conserva a temperatura ambiente (idealmente entre 15 y 21 ºC), en un lugar fresco, seco y oscuro — nunca en la nevera. Una vez empezado, cubre el corte con su propia grasa blanca (jamás la amarilla exterior) y un paño de algodón limpio, evita el film pegado herméticamente y consúmelo en unos 21-30 días. Los sobres al vacío sí van al frigorífico y se atemperan antes de servir; congelar el jamón ibérico no es recomendable porque arruina su textura y aroma.
Comparativa de jamón ibérico y jamón serrano en dos platos blancos sobre mármol, con etiquetas identificativas y un cuchillo jamonero en el centro

Jamón ibérico y serrano: diferencias que debes conocer

El jamón ibérico procede del cerdo ibérico, criado en la dehesa y con una capacidad única para infiltrar grasa en el músculo, lo que da lonchas veteadas, untuosas y de sabor complejo; el serrano viene de cerdos de capa blanca (Duroc, Landrace, Large White) criados en granja con piensos, con un perfil más magro, firme y suave. El ibérico exige curaciones más largas y se identifica por los precintos oficiales de colores; el serrano no lleva precinto y se clasifica por tiempo de curación (Bodega, Reserva, Gran Reserva). Para degustación y ocasiones especiales, ibérico; para el día a día y cocinar, serrano.
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